martes, 4 de marzo de 2008

Mister Nalgas

En los años pre-centeneriles, un rival que supo ser clásico del glorioso Manzi F. C. fue el equipo integrado por los miembros de la agrupación rockera Mister Nalgas y algunos otros jugadores amigos que alternativamente, reforzaban el cuadro. Algunos de los que jugaron en ese conjunto eran, Patricio Ferrari (hermano del historico capitán manzista), Diego Siri, Juan Rocca, Mariano López, Pablo Rojas, Diego Viasioli, Emiliano Grosso (estos tres últimos llegaron a vestir la casaca de Manzi en Centenera) y muchos más.
El primer encuentro entre ambas escuadras, tuvo lugar un sábado en algún momento del año ´94. Llevado a cabo en horas muy tempranas de la mañana, factor absolutamente desfavorable para los miembros de Nalgas (amigos del alcohol, los excesos y la vida licenciosa), Manzi apabullo a su rival por un score histórico. Si bien pasada determinada cifra de goles todos los participantes perdieron la cuenta, alguno llegó a arriesgar una diferencia de sesenta goles. Creer o reventar.
Los partidos contra Nalgas, salvo el primero esta visto, tenían una marcada particularidad. Generalmente, la primera media hora de juego siempre resultaba muy peleada y pareja, con una pequeña luz de diferencia favorable a los rivales de Manzi. A partir de ahí el trámite del cotejo se hacia definitivamente de los pibes de Homero, llegando a establecer diferencias catastróficas en el tanteador. La merma en el rendimiento de Nalgas era producto de dos factores imposibles de soslayar:
1.- El primero era el escaso, por no decir inexistente, estado físico del equipo. Era frecuente ver abdómenes un tanto prominentes decorando la figura de los players de Nalgas. Lo que comenzaba como un fervoroso empuje sobre el arco casi siempre defendido por quien esto escribe, terminaba en un desfile de lenguas afueras, respiraciones jadeantes y gente desesperada por una porción de oxigeno. Una frase de Leandro Pereyra, delantero automarcante, sirve de ejemplo: "Ahora cambio el aire, y lo damos vuelta". De más esta decir que esto raramente ocurría.
2.- El segundo factor que incidía en el resultado final de absolutamente todos los partidos entre Manzi y Mister Nalgas, era el delicado equilibrio interno del plantel de este último. Era común que los autores de "El tanque", “Gargas” y “Salpicando veredas”, por nombrar algunas de sus canciones emblemáticas, terminaran con menos jugadores de los que empezaban el cotejo, debido a las deserciones que se provocaban durante el transcurso del mismo, generadas por las disputas internas en el seno del equipo.
Por supuesto, sería injusto no decir que Nalgas también tenía jugadores que sabían jugar. Y muy bien. Uno de ellos era el Polaco Zeloria, de gran manejo y carácter volátil, que llego a tener unos cuantos entredichos con miembros de Manzi, en especial con "El Panza" Grisoni, un especialista en esto de los roces.
Otro que tenía idea con la pelota era Emiliano Grosso. El hermano de Pedro tenía en esos tiempos una extraña predilección por pegarle pelotazos a la humanidad de Juan Pablo Calado. Es recordado el soberbio chutazo que Emiliano le propino a Juanca a la salida de un corner. El centro cayo pasado y le quedo en bandeja para Grosso, que con una fortísima volea busco el arco de Manzi. El balón encontró en su camino la frente de un desprevenido Calado, que cayo como una tabla de planchar después del impacto.
Memorable fue la participación nalguera en el torneo relampago organizado en el club Atlanta (donde el verde obtuvo el subcampeonato) allá por octubre de 97. Después de perder su primer partido los integrantes del conjunto rockero decidieron consumir el tiempo que los separaba de su segundo match, haciendo un paseo por el porteño barrio de Villa Crespo. Por lo visto, la excursión fue provechosa, ya que volvieron con un carajo importantisimo y así encararon el próximo compromiso en el certamen. Aunque perdieron, y posteriormente quedaron eliminados, los miembros del equipo ya no estaban en condiciones de lamentar nada.
Fuera de la cancha, Mr. Nalgas fue, hasta su separación en 1997, la banda under de cabecera de muchos de los integrantes de Manzi. Es muy recordada la participación de la agrupación en la fiesta organizada por el Panza en diciembre de 1996 para celebrar fin de año. En un ambiente festivo decorado con humo de hamburguesas y regado con una generosa cantidad de cerveza, el grupo toco algunas de sus canciones y sumó como invitadas las guitarras de un servidor y de Gabriel “Larva” Cuello, para una extendida versión de “Desconfío” el clásico de Norberto Napolitano, el gran Pappo. La celebración llego a su clímax con el inefable Panza subido a una escalera totalmente desencajado, agitando su remera por encima de la cabeza con el torso desnudo, arrojando sidra sobre la gente.
Ahora, disfruten de uno de los grandes temas de Mister Nalgas: "Gargas"

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y el tema???????